lunes, 26 de julio de 2010

Un misterio que NO conocen los Hombres

Había una vez un hombre que se sentía muy atraído hacia una mujer, pero solo la distinguida ya que en varias ocasiones se habian visto.

Para el hombre Ella era solo otra mujer hermosa, pero entre más la conocía, más sentía que le gustaba... y entre más tiempo pasaba con ella, iba creciendo en El un afecto por ella, transformandose asi en un lazo emocional.

Pero había un problema... Cada vez que se veian afloraban más sus sentimientos por Ella siendo cada vez más y más fuerte, pero también se iba volviendo más y más inseguro.

¿Porque?

Porque no podía saber si ella sentía lo mismo por él.

En ocasiones ella decía cosas como "Eres muy importante para mí", "Estoy feliz de que estés en mi vida"... pero no pasaba nada que pasara la barrera de la “amistad”.
Existían unos abrazos especiales, en los que podía sentir su exquisito perfume, y en ocasiones algunos besos casuales en la mejilla…

En una ocasión pudo sostener su mano por unos largos minutos, mientras el conversaban sobre un tema al que a el le apasionaba.

Pero había algo que andaba mal en esta historia.

Ella no actuaba como una mujer “enamorada”. Estaba actuando como una amiga.
La inseguridad que él sentía, se volvía cada vez mas grande... y entre más inseguro estaba, más miedo tenía de “que echara a perder las cosas” intentando besarla o pidiéndole que fuera su novia.

El se encontraba cada vez más inseguro, y por su parte ella parecía querer pasar menos tiempo con él.

Después de pasar muchos días y noches obsesionado con esta mujer, pasando noches sin poder dormir, el hombre finalmente llegó a la conclusión de que si ella sabía cómo se SENTÍA ÉL, entonces ella se sentiría de la misma manera, así que realizó un plan para contarle todo lo que el estaba sintiendo.

Así que tomo acción y le REVELÓ sus verdaderos sentimientos, Le confesó que estaba enamorado, y que haría cualquier cosa para poder estar con ella.

Ella lo miró con compasión en su ojos y le contestó “Gracias... De verdad aprecio eso... pero no quiero perder un amigo... eres muy importante para mi..., yo te quiero… pero como un amigo”.

Estas respuestas sólo hicieron que lo confundiera aun más al hombre.

No supo de qué manera tomarlo...

¿Significaría que ella lo amaba realmente, pero que tenía miedo de algo?
¿Querría decirle que no estaba lista para involucrarse en una relación estable?
¿Querría decirle que el no estaba haciendo todo su esfuerzo?
¿Significaría que él necesitaba poner todas las cartas sobre la mesa y dejarle saber cómo se sentía EN REALIDAD?

A pesar de todo, el decidió que no podía seguir así... tenía que estar con ella,
Tenía que asegurarse de que sabía cuanto deseaba estar con ella... así que dio un Gran paso.

Escribió una carta con su puño y letra, una carta muy, muy larga... confesándole nuevamente sus sentimientos, con el corazón vivo en la mano.

Entonces sucedió lo inesperado,

Ella no contestó.

Durante casi una semana la llamó mas de tres veces al día antes de encontrarla.

Ella por fin conteste y le dio la excusa de que estaba muy ocupada y le dijo “yo pronto le llamo, me Tengo qué ir”... y colgó. ... pero nunca lo hizo.

En los meses siguientes, el hombre intentó desesperadamente entender que había hecho mal... y qué había pasado.


Esta historia les pasa a la mayoría de los hombres, en cualquier edad, una historia con la que te puedes identificar.

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